Recomendaciones oftalmológicas:Degeneración macular asociada con la edad

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Tipos de DMAE

Se establecen dos tipos de degeneración macular asociada con la edad:

Degeneración macular seca o atrófica o con drusas

Es la forma más habitual y suele presentar una evolución lenta (crónica). Se produce por adelgazamiento (atrofia de las capas de la retina) y la acumulación de depósitos de material de degradación y proteínas de color amarillento (denominadas drusas). La visión puede estar estable o se puede afectar de manera muy lenta, aunque hay riesgo de desarrollar una degeneración macular húmeda (descrita a continuación) que puede causar una pérdida de visión más brusca.

Degeneración macular húmeda o exudativa o membrana neovascular

Es la forma menos habitual y suele presentar una evolución rápida (aguda y más agresiva). Se produce por el crecimiento de vasos sanguíneos anormales (membrana neovascular) por debajo de la retina que pueden presentar fugas de líquido (exudación) o sangre (hemorragias). El proceso de actividad de la exudación cuando remite forma una cicatriz, atrofia y más degeneración. La visión se puede afectar de manera más rápida y brusca que en la degeneración macular seca (descrita anteriormente) y por lo tanto es muy importante sospechar su presencia y ser atendida con prioridad. Existe el riesgo de presentación en el otro ojo o de presentar varios episodios de actividad.

Causa

La causa de la degeneración macular asociada con la edad es el envejecimiento de las estructuras de la retina. La retina tiene mucha circulación vascular porque necesita un gran aporte de nutrición y oxigenación, y por lo tanto crea muchos desechos que se tienen que eliminar. Con la edad la capacidad de eliminar desechos va disminuyendo y se van acumulando. En la degeneración macular seca se produce acumulación en la retina de depósitos de material de degradación y proteínas de color amarillento, denominadas drusas. La circulación vascular disminuye y se van atrofiando las capas de la retina. La visión puede disminuir lentamente por los cambios en la mácula.

En la degeneración macular húmeda aparecen vasos sanguíneos anormales (membrana neovascular) por debajo de la retina que pueden presentar fugas de líquido (exudación) o sangre (hemorragias). El proceso de actividad de la exudación cuando remite forma una cicatriz, atrofia y más degeneración. La visión puede disminuir bruscamente por los cambios en la mácula.

Hay mayor riesgo de degeneración macular con el envejecimiento y la predisposición genética. El principal factor de riesgo que se puede modificar es el tabaquismo. Se recomienda controlar los factores de riesgo cardiovasculares (que afectan al corazón y a los vasos), como son la diabetes, la hipertensión arterial y el colesterol elevado. También es importante realizar una dieta sana y equilibrada.

Síntomas

Las molestias que el paciente explica están relacionadas con la pérdida de visión progresiva y la afectación de la visión central, apareciendo una mancha central y distorsión; mientras que la visión lateral y periférica se conservan.

  • La degeneración macular seca puede causar de manera lentamente progresiva visión borrosa, al ver los objetos lejanos o cercanos, por ejemplo con dificultad en la lectura, los pacientes pueden ver la luz menos intensa o brillante.
  • La degeneración macular húmeda puede causar visión borrosa que aparece y empeora rápidamente sobre todo en la zona central, pueden aparecer manchas oscuras que limitan la visión y distorsión, por ejemplo con dificultad en reconocer rostros. La visión aparece distorsionada y las imágenes aparecen onduladas, torcidas e irregulares, el tamaño de los objetos puede parecer diferente en cada ojo. Es importante hacer una visita con el oftalmólogo ante la mínima sospecha.

Diagnóstico

El diagnóstico de la degeneración macular se hace en una exploración oftalmológica completa con examen bajo dilatación de la pupila para valorar la retina.

  • La degeneración macular seca presenta una zona de atrofia y cambios de pigmentación con presencia de drusas.
  • La degeneración macular húmeda presenta una zona de alteración macular con presencia de líquido, hemorragia, cicatrización acompañada de cambios relacionados con el envejecimiento.

Para tener más información (que permite diferenciar de otras enfermedades parecidas) puede ser necesario solicitar una tomografía de coherencia óptica (OCT), que permite medir el tamaño del acúmulo del líquido y las características de las membranas. Muchas veces se requiere una angiografía con fluoresceína de la retina, que nos indica el origen de la fuga de la retina. En algunos casos seleccionados puede ser necesario una angiografía con verde de indocianina, para diferenciar de otras enfermedades de la retina que son parecidas.

Tratamiento

El tratamiento se tiene que valorar en cada caso por el oftalmólogo según el tipo (según el resultado de los estudios) y el tiempo de evolución.

  • La degeneración macular seca no tiene un tratamiento específico, aunque se puede retrasar su evolución con un tratamiento con vitaminas y evitando los factores de riesgo.
  • La degeneración macular húmeda tiene tratamiento, se pueden utilizar inyecciones intravítreas con antiangiogénicos. Con el tratamiento la distorsión visual y la mancha central tienden a remitir y se puede recuperar visión; dependiendo del tamaño de la membrana neovascular y del tiempo de evolución. El tratamiento se debe de valorar con prioridad puesto que con el tiempo la membrana neovascular va creciendo y la visión va disminuyendo, la mancha y la distorsión aumentan. Puede ser un padecimiento crónico, muchos casos van a requerir distintos tipos de tratamiento y distintas dosis a lo largo de varios meses para obtener una resolución.

Seguimiento

La degeneración macular puede producir cambios en la visión en los que aparece distorsión, que nos pueden indicar la aparición de degeneración húmeda o una reactivación. Se recomienda un seguimiento estrecho de la visión y se puede emplear la cuadrícula de Amsler, que es muy útil para el seguimiento de la evolución de la DMAE.